Desde el interior de mi coche, que ha empezado a caldearse gracias a la calefacción, miro a las pocas personas que caminan por la calle. Una mujer con botas altas de color beige se dirige con paso rápido a su coche, y un hombre con un abrigo de paño gris cruza el paso de peatones. Parece suave. Me imagino pasando la mano por el abrigo y al hacerlo una imagen se me viene a la cabeza y por un momento dejo de respirar.
¿Anoche... anoche me masturbé dormida? O en duerme vela más bien. Recuerdo que me fui a dormir pronto, como siempre, y caí al momento. Y ya. Pero ahora tengo un recuerdo claro de que no dormí de un tirón precisamente.
Conduzco sin fijarme en nadie más. Recuerdo estar dormida y de pronto, sin abrir los ojos, sentir que necesitaba algo... Todo mi cuerpo centrado en una sola cosa. Era como si toda yo palpitara esperando una cosa. Recuerdo colocarme boca abajo y meter la mano entre mis muslos. Fue rápido, pero brutal. Apreté la almohada contra la pared mientras me arqueaba y gemí mientras los latidos de mi corazón se abrían paso de forma estruendosa por mi pecho hasta dejarme sorda. Me acaricié un poco más, pero esta vez más suave. Los dedos resbalaban fácilmente.
Suspiré y me giré. Me dormí de nuevo rápidamente.
Mientras lo pienso siento una ligera excitacion por todo mi cuerpo. Quizá los brazos de morfeo sean mi mejor opción...